El robo de 1 millón de euros en vino

El robo de grandes vinos más importante en lo que va del siglo XXI sucedió en 2014. La víctima del latrocinio tardó más de dos años en percatarse de él. El principal sospechoso fue detenido recientemente.

El robo forma parte de nuestro entorno: nos roban los móviles, el coche, la vivienda, y hasta los vinos. Robar vino es una actividad con una larga tradición de inmoralidad, altas esferas, coleccionismo y guante blanco.

Como en las mejores películas de Hollywood, ha sido un “inside job”. El damnificado es David  Solomon, presidente y codirector de Goldman Sachs, de 55 años, ex esquiador de alta competición, aficionado serio al vino y a la buena cocina, y que se divierte algunas noches haciendo de DJ en dance clubs mezclando como D-Sol.

Solomon gana 1.850.000 dólares al año, más algunos extras variables. Por ejemplo, en 2017 recibió uno de 10 millones en acciones de Goldman Sachs. La Society of Bacchus America le concedió su galardón ‘Mr. Gourmet’ en 2010. Aparte de su alto cargo en el banco, es un reconocido coleccionista de vino. Según la revista Real Deal, en su piso del lujoso edificio San Remo en el Upper West Park del mejor Manhattan, tiene una bodega acondicionada para un millar de botellas.

El acusado es un antiguo asistente personal, Nicolás DeMeyer. Entre las responsabilidades de DeMeyer, estaba la de recibir vinos para consumo de Solomon en el piso y trasladarlos en coche hasta la otra casa de su jefe, en una elegante playa ubicada en East Hampton (Long Island), donde disponía de una bodega aún mayor.

Esos trayectos le servían para quedarse con parte de las botellas. Bajo el alias de “Mark Miller”, DeMeyer se quedaba negociaba las botellas y las vendía a un comerciante de vinos de Carolina del Norte. Una cava con mil botellas incluye muchas referencias (yo mismo me impuse un máximo de 100 referencias para mi colección, para poderles “dar las buenas noches” y notar enseguida si había algún factor de riesgo.

En WineCatcher, por ejemplo es necesario un inventario semanal para controlar el stock de entrada y salida de botellas. Pero la avaricia rompe el saco. DeMeyer olvidó que en cualquier colección hay preferidos y preferidos. David Solomon ama los Domaine de La Romanée Conti. La DRC es la bodega más prestigiosa de Borgoña, Francia. Lo mejor de lo mejor. En la serie “Los Mejores Vinos del Mundo” de nuestra revista hermana Amigos & Socios explicaremos el porqué.

Cabe resaltar, que el Pinot Noir de la Romanée Conti, es descrito como el “terciopelo líquido”. Y más que en octubre de 2016, DeMeyer sustrajo siete de estos tesoros borgoñones; siete botellas valoradas en 133.650 dólares. Hagan la división: 57 millones de pesos cada botella. Un “Gran Cru”.

Una vez saltaron todas las alarmas, DeMeyer fue despedido. Huyó del país, por lo que se ha tardado en localizarlo y finalmente de vuelta en suelo estadounidense, fue detenido por el FBI. El delito por el que está procesado es federal por tratarse de transporte de bienes robados de un Estado a otro, cuya pena depende del valor del robo: 10 años de cárcel por cada millón de euros aproximadamente. Un último apunte. Si va a robar un vino valorado en 19.000 dólares por el que va a ir a prisión, no lo venda. Mejor bébalo.

Miguel Ángel Cruañas Roche

Share on facebook
Share on twitter
Share on whatsapp
Share on email

Noticias Relacionadas